El Macrismo rompe el tejido social y deja a los trabajadores librados a su propia suerte.

El Macrismo rompe el tejido social y deja a los trabajadores librados a su propia suerte.

Por Iván Hidalgo

Macri sale a pedir 50 mil millones de dólares, sin embargo la línea stand by que empezaron a negociar los técnicos del FMI y el equipo de Hacienda, no puede superar los 20 mil millones de dólares, de acuerdo a la cuota que le corresponde a la Argentina.

Como empezó esto?

Una de las medidas para el deterioro económico fue la quita de los aranceles para la importación de productos, producidos en el país.
Ello atentó contra las fuentes laborales y las empresas que participaban del desarrollo interno, hoy los que introducen los productos, luego de su colocación, no reinvierten en el país, tampoco generan puestos de empleo, para su nueva fabricación.
Esta determinación política de Cambiemos, se agrava con el nivel de las tasas de créditos sumamente altas y hace imposible llevar adelante las Pymes, siendo ellas las encargadas de mantener, generar empleos genuinos y colocar en pie al estado, sin embargo no pueden acceder al crédito con esas tasas y pagarlas.

Otro ataque es la quita de retenciones a las exportaciones, podemos nombrar la exención de retenciones a la soja, sin la percepción de ingreso a las arcas del Estado de US$ 1.000 millones, que es por supuesto, el beneficio a sus amigos sojeros. Siendo la consecuencia una quita a las provincias de unos $6.000 millones que se invertían en obra pública.
Resaltando el recorte de dinero a jubilados, a pensionados de Malvinas y a quienes perciben beneficios sociales, para dárselo a los sectores más concentrados de la economía.
Nuestro gran cáncer social en este momento es la inflación, hoy es mayor al 24% y puede llegar a ser entre el 35% y 40% anual, aniquilando el mercado interno. Agravando conflicto en las relaciones sociales, comerciales y laborales en forma permanente. Contando por supuesto, con el irracional precio de las tarifas de servicios públicos, los combustibles y los precios de la canasta básica.
Ente esta gran devaluación, se entiende el gran juego del DOLAR.
Los dirigentes gremiales aun forzando desde el sistema de paritarias este deterioro salarial no pueden frenar la zona cercana a la hiperinflación.

¿Cómo sigue, como se sale?

Esta es nuestra situación: continua huida de dinero agotando reservas estimadas en U$S 57.000 millones, las cuales en papel verde físico son, según economistas 25.000 millones de U$S, el martes vencen 670.000 mil millones de pesos en títulos públicos denominados Lebacs. Si el Banco Central fracasa en su esfuerzo de refinanciarlos, será un colapso financiero.
El “martes negro”, asoma como un mal presagio para los tenedores de Lebacs, que esperan un rendimiento de 43,6%, lo que genera un desorden sobre el precio del Dólar. Una vez canjeados por dinero esos títulos públicos, lo que se presume, es una salida de inversores, que ocurrirá el martes próximo, en donde se produce una nueva fuga de divisas.
Este año restan saldar unos 45.000 millones de U$S y en 2019 35.410 millones de U$S.
Estos montos son deudas tomadas por “el mejor equipo económico de estos últimos 50 años” según Mauricio Macri. Repitiendo el mismo escenario económicamente sangriento del 2001.

La salida es retornar al modelo económico anterior, para ello debe convocar a Axel Kicillof (economista, político, docente e investigador) y poner vigente el modelo que este impulsó hasta 2015, con clara intervención estatal en el mercado, y dar igualdad allí donde el mercado excluye y abandona a su suerte a cada argentino.
Volver al sistema de retenciones móviles, a las exportaciones de cuatro productos, Soja, girasol, maíz y trigo, como a todos sus derivados. Abandonar la importación de Gas licuado y combustibles, sostener la demanda vía la producción de YPF. Sostener un tipo de cambio alto y retornar al fomento del mercado interno, abastecido por Pymes o empresas con mayoría de acciones de control estatal.
Buscar superávit fiscal y comercial, retornar a las retenciones a la minería y ampliar restricciones comerciales y cambiarias a capitales que no liquidan ganancias en el país.
Actuar inmediatamente sobre el congelamiento de tarifas en el sector energético, previa restitución de subsidios del 50% para hogares, pequeñas empresas e industrias de productos alimenticios.
Realizar una inmediata renegociación de títulos públicos con vencimientos a partir de junio de 2018.

Ya no hay tiempo para evitar mayores males, en donde los comerciantes dejan de vender porque no tienen seguridad de reponer la mercadería debido a la vertiginosa pérdida de valor de la moneda. Igual situación con los productores y la consecuencia final es el corte de la cadena productiva. Se producen despidos y situaciones de angustia colectiva que desembocan en saqueos y desmanes.

fuga

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